Los túneles de Morelia, Parte II

Evidencias de los túneles de Morelia.

Antes que nada, la mención más antigua de los túneles refieren de un túnel que se excavó en la parte poniente de la ciudad, desde una casa particular a otra, con el propósito expreso de poder huir en caso de ser necesario. Yo no cuento con copia de dichos documentos, pero en cuanto los tenga los subiré en este artículo para que lo puedan constatar.

En segundo lugar, las leyendas que comenzaron a circular a finales del siglo XVIII y a lo largo del siglo XIX refieren de tres túneles: el que iba de un domicilio particular hasta Catedral (“Un robo en Catedral”), el que iba de Santa María al actual Centro Histórico (“El final del túnel”) y por último la de la Cueva del Toro, que si bien no habla de un túnel, es mencionado como entrada de uno que llegaba hasta Catedral.

Leyendas de la Muy noble y leal ciudad de Valladolid, hoy Morelia, por el Magister Paula de León.
Leyendas de la Muy noble y leal ciudad de Valladolid, hoy Morelia, por el Magister Paula de León.

Posteriormente, tenemos diversos testimonios que se han dado a lo largo del siglo XX, la mayoría de tipo anecdótico, que van desde lo sensato a lo fantástico, y pudieran dar gusto al buscador de túneles en cualquier tamaño y acabado. Pero misteriosamente, escasean las fotografías, grabados o dibujos.

En 1956, el Dr. Jesús García Tapia organizó una excursión a las ruinas de El Barreno, ubicadas al nor-poniente de la ciudad, dentro de la pirámide se exploraron varios túneles, e incluso tomaron fotografías de sus desniveles y paredes. A pesar de que entre los asistentes se encontraban dos investigadores de renombre (José Luis Lorenzo y Pedro Armillas), jamás se realizó una investigación de tan sensacional descubrimiento, ni por parte de ellos, ni por autoridad alguna. Al día de hoy, la pirámide aún existe, pero las entradas a los túneles han sido bloqueadas.

Interior de El Barreno. Dr. Jesús García Tapia, 1956.
Interior de El Barreno. Dr. Jesús García Tapia, 1956.
Escalera en El Barreno. Dr. Jesús García Tapia, 1956.
Escalera en El Barreno. Dr. Jesús García Tapia, 1956.
Entrada a El Barreno. Dr. Jesús García Tapia, 1956.
Entrada a El Barreno. Dr. Jesús García Tapia, 1956.
Pirámide de El Barreno, localizada en Morelia, Michoacán. Fotografía de 1956 por el Lic. Jesús García Tapia.
Pirámide de El Barreno, localizada en Morelia, Michoacán. Fotografía de 1956 por el Dr. Jesús García Tapia.
Primera página del informe escrito por el Dr. Jesús García Tapia, originalmente en 1956 y reescrito en 1975.
Primera página del informe escrito por el Dr. Jesús García Tapia, originalmente en 1956 y reescrito en 1975.
Croquis del interior de los túneles de El Barreno, inserto entre la página 42 y la 43.
Croquis del interior de los túneles de El Barreno, inserto entre la página 42 y la 43.

En los años 70s del siglo XX, cuando se rescató y remodeló el antiguo convento de los Carmelitas Descalzos, y se transformó en Casa de la Cultura, se redescubrió el osario de la orden, y también se encontró la cripta de la familia Peredo. En su interior, está la tumba de Miguel de Peredo y otros miembros de su familia, para drenar el lugar (al descubrirse estaba inundado) y facilitar el acceso al mismo, se hizo un túnel que comunicara el osario con la cripta. Este es el túnel más moderno de la ciudad, y quizás el único que se puede visitar sin peligro, excepto el de mojarse ocasionalmente los pies.

Entrada al Osario de la Orden de Carmelitas Descalzos.
Entrada al Osario de la Orden de Carmelitas Descalzos.
Túnel creado para accesar a la Cripta de la familia Peredo.
Túnel creado para accesar a la Cripta de la familia Peredo.

 

Cripta de la Familia Peredo. Miguel de Peredo, cuya tumba sobresale por tener el escudo de armas de los Peredo tallado en su losa, fue un gran benefactor de los Carmelitas.
Cripta de la Familia Peredo. Miguel de Peredo, cuya tumba sobresale por tener el escudo de armas de los Peredo tallado en su losa, fue un gran benefactor de los Carmelitas.

 

En los años 80s y 90s, también del siglo XX, comenzó un movimiento para el rescate del Centro Histórico de la Ciudad de Morelia, sobre todo porque comenzó un deterioro del patrimonio arquitectónico del mismo, al ser invadido por puestos ambulantes, fijos y semifijos. Sería hasta el año 2001 que se rescató el centro de los comerciantes, para reubicarlos en plazas alternas y que se despejaran las vialidades. A la par, resurgió el interés por los túneles y la Asociación Civil Morelia Patrimonio de la Humanidad, llevó a cabo investigaciones al respecto, sobre todo cuando en un edificio contiguo al Palacio de Gobierno se descubrió una estructura subterránea parecida a los arcos del acueducto.

A partir del siglo XXI hubo otra clase de hallazgos, como los de Allende #440, donde se podían apreciar  escalones que en un patio conducían a un subterráneo. Actualmente dicho acceso ha sido clausurado.

Allende 440. Debajo de la silla, que era parte de una exposición de la Santa Inquisición y sus intrumentos de tortura, se ve un arco que conectaba con una infraestructura subterránea.
Allende 440. Debajo de la silla, que era parte de una exposición de la Santa Inquisición y sus intrumentos de tortura, se ve un arco que conectaba con una infraestructura subterránea.
Otra vista del túnel de Allende 440.
Otra vista del túnel de Allende 440.

Entre los años 2001 y 2004 varias personas, entre ellas su servidor, nos aventuramos a entrar en uno de los túneles de la Preparatoria No. 2 de la UMSNH, la “Ing. Pascual Ortiz Rubio”. A mi ver, a donde entramos era más un escondite (un refugio temporal) o una obra de hidráulica (como un aljibe) que un túnel (vía subterránea para unir dos puntos distantes entre sí). En la entrada, que era como un estanque soterrado, había incluso frases que mencionaban a los cristeros, talladas con navajas en la pared. A lo que era propiamente más parecido a un túnel, por su ensanchamiento y pestilencia, juraría que era un caño o que se le conectó a una red de desagüe, puesto que el olor a albañal era omnipresente.

Por medio del Georradar la empresa VICO localizó en el frente de la Catedral de Morelia un par de oquedades, parecidas a túneles, esto entre 2007 y 2008. En 2010, un equipo de geofísicos de la UNAM, por medio de un estudio galvánico, corroboraron y extendieron las conclusiones de la empresa VICO, había galerías debajo de Catedral y estaban a más de 10 metros de profundidad, con unos 3.5 metros de ancho y 50 metros de largo.

Captura de pantalla del georradar de la empresa VICO, del túnel frente a Catedral, 2007-2008.
Captura de pantalla del georradar de la empresa VICO, del túnel frente a Catedral, 2007-2008.
Presentación de resultados de los geofísicos de la UNAM, donde el método galvánico les resultó en una imagen muy parecida en su respectivo tramo a los de la empresa VICO.
Presentación de resultados de los geofísicos de la UNAM, donde el método galvánico les resultó en una imagen muy parecida en su respectivo tramo a los de la empresa VICO.

ACTUALIZACIÓN 2015: LA MORELIA SOTERRADA

En el Boletìn de la UNAM Campus Morelia NMo. 53, Enero a Febrero de 2015, el M. en C. Gerardo Cifuentes Nava afirma lo siguiente (respecto a los estudios galvánicos de la UNAM):

Hay que remarcar que en los resultados de este
tipo de estudios no vamos a observar una imagen
del subsuelo que nos dé exactamente la geometría
del cuerpo que estamos buscando; lo que encontramos
es una firma anómala de las características
del subsuelo que representa mejor el objetivo
y que cumple con las características esperadas,
como la continuidad ascendente. Podemos asociar
esas firmas o anomalías a la presencia de túneles prácticamente
en los cuatro costados de la Catedral de Morelia.
Pero esto sólo es el principio. Hace falta alguien que se
anime a constatar los resultados. Se planea continuar con
otros edificios interesantes, como la Iglesia de San Francisco,
la Casa de la Cultura, el Templo de San Agustín, entre otros.
En diciembre pasado se llevaron a cabo pruebas exitosas en el
Palacio de Gobierno donde se usaron electrodos que no invaden
nada el entorno: placas de cobre con electrogel en lugar
de barras tradicionales. Para este último caso se tienen muchas
expectativas porque se sabe que existen túneles en la
cuadra en donde se localiza este edificio.
En fin, se tiene mucho trabajo por delante y actualmente nos
encontramos buscando quién lo patrocine para llevarlo a cabo.

El artículo completo está aquí:

http://www.csam.unam.mx/vinculacion/boletines/53_2015%20ene-feb.pdf

Es sabido que debajo de la Catedral está la Cripta de los Obispos, pero ésta no abarcaba todo lo largo y ancho del templo. Entonces, y tomando en cuenta los resutados de VICO y de la UNAM, ¿Qué fue lo que se descubrió?

Continuará…

 

4 comentarios en “Los túneles de Morelia, Parte II”

    1. Alfonso, así como enviaste este comentario podrías haber señalado las imprecisiones, por eso tengo los comentarios activados, los reviso antes de publicarlos para evitar el SPAM pero siempre respeto las opiniones acerca de mis artículos, más si estas sirven para mejorar lo que tengo publicado en el sitio. Saludos!

      REC

      1. Bueno, para comenzar comparas los resultados de Vico y de la UNAM, no puede ser; son con dos técnicas diferentes y no tienen absolutamente nada en común, además el estudio que nos entregó Vico a la asociación está plagado de errores que señalaron los expertos, es por eso que jamás señalamos su existencia. Con gusto lo podemos platicar con un café. Abrazo.

        1. Muy buenos Días Alfonso, que bueno que señalas puntualmente las inconsistencias en mi artículo. Yo no elaboré los estudios y sus conclusiones, sino la UNAM y VICO, como tú lo describes. Tampoco formo parte de la Asociación (supongo que te refieres a la de Morelia Patrimonio de la Humanidad) y por lo tanto tampoco recibí los datos ni formé parte del análisis, tanto de la UNAM como de VICO. Ahora bien, ambas compañías buscaban evidencias de túneles, en lo general, llegaron a la conclusión de que sí existen, por lo menos en eso creo que sí tienen algo en común, pero la información que yo conseguí es producto de un artículo periodístico (por parte de la UNAM y el vínculo está en la página) y de los comentarios personales de un empleado de VICO. Fuera de que ambos estudios encontraron evidencias de oquedades bajo el suelo del área ocupada por la Catedral y el atrio, no son de naturaleza parecida y en efecto, no tienen nada en común, por cuanto a su método, aunque sí en sus fines. En el artículo menciono datos desde el siglo XVIII hasta el XXI y al parecer el meollo de tus comentarios son relativos a VICO, lo comprendo perfectamente y con el añadido por tu parte de que su estudio tenía deficiencias, vendría a explicar el porqué no continuaron usando su servicio con el Georadar.

          Por cierto, me encantaría extenderme sobre el tema con un deliciosos café.

          Saludos!

          REC

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