Templo de San Agustín

Templo y convento de San Agustín

Cronología (Templo)

1550.- Inició la construcción del Templo de San Agustín.
1587.- Se suspendió la construcción de la Iglesia al acordarse la erección del claustro, para mediados del siglo XVII las obras estaban casi concluidas.
1667.- Terminó la construcción de la torre, siendo la más alta de la ciudad, hasta antes de que surgiera la Catedral. Se le dotó de tres campanas.
1682.- Se decoró la sacristía durante el priorato de Fray Cristobal Plancarte entre 1676-1682.
1715.- Se doró el interior con oro fino, se anexó un retablo colateral y se construyó en nogal la sillena, facistal y órgano entre 1709 y 1715.
1750.- Se intercambió el órgano con el de Cuitzeo.
1838.- Se restauró el interior del Templo de San Agustín para lo cual se vuelvió a consagrar.
1840.- Se restauró en los altares y se prolongó el ábside del Templo de 1835 a 1840, bajo la supervisión de Fray Salvador Agustín.
1863.- Los Agustinos son desalojados de su monasterio y la Iglesia entregada al clero secular.
1866.- El Segundo Imperio se los devuelve pero al retomar los liberales el poder son exclaustrados de nuevo.
1925.- Iniciaron los trabajos de restauración de la cúpula.
1930.- Se decoró el interior del templo. Se restauró y reconsagró.
1932.- Es declarado Monumento por la Comisión de Monumentos y Bellezas Naturales de la Secretaría de Educación Pública.
1956.- Se decretó edificio intocable por su arte e historia.
1963.- Se realizan obras de limpieza en el frente del templo.
1993.- La portada del templo es de estilo plateresco, consta de dos cuerpos. La torre del lado sur se considera la más antigua en la ciudad y la mayor de tres cuerpos de estilo barroco.

Templo de San Agustín por Mariano de Jesús Torres. Al lado derecho se puede ver el mercado en primer plano, al fondo la barda atrial y los árboles del cementerio
Templo de San Agustín por Mariano de Jesús Torres. Al lado derecho se puede ver el mercado en primer plano, al fondo la barda atrial y los árboles del cementerio

Cronología (Convento)

1550.- Se menciona en esta ubicación con el nombre de Santa María de Gracia. En 1548-1549 se fundó el Monasterio sin precisar su ubicación. Posiblemente se ubicaban templo y convento en donde ahora está la esquina de Guillermo Prieto y Av. Madero Poniente, y está documentado que era su ubicación temporal por ser un edificio de prestado (ver plano anexo).

Plano de Valladolid, 1579
Plano de Valladolid, 1579. El texto San Agustín se ubica en la parte nor-poniente del amanzanamiento (donde hoy está el hotel Alameda), no al centro-sur como está hoy en día (a espaldas de Catedral y de las Casas Consistoriales – Museo de Justicia).
Interpretación de la traza urbana de Valladolid en 1579.
Interpretación de la traza urbana de Valladolid en 1579. En esta interpretación se vuelve a señalar la ubicación de San Agustín hacia 1580, a tres cuadras de su ubicación actual, sitio que sirvió de prestado.

1587.- Se mencionó en un documento como Convento de Santa María de Gracia de San Agustín. Se decidió construir el claustro y la escalera del monasterio.
1626.- Terminó su construcción.
1856.- El ministro de Hacienda Miguel Lerdo de Tejada expidió una Ley de desamortización de los bienes de las corporaciones religiosas y civiles.
1863.- Los religiosos son exclaustrados a consecuencia de las Leyes de Reforma y el convento se nacionalizó.
1866.- El gobierno intervencionista devuelvió el convento a los agustinos. Posteriormente los liberales retomaron el poder y los religiosos fueron exclaustrados nuevamente.
1874.- El inmueble fue adquirido por una Asociación de Comerciantes y Abogados. Mes y medio después de efectuada la compra los comerciantes cedieron sus derechos sobre la finca a los licenciados Cervantes y Torres quienes la adaptaron para vivienda tipo vecindad.
1973.- El ayuntamiento le hizo algunas modificaciones con la anuencia y el subsidio del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que incluyeron la demolición de anexos recientes de tabique y concreto que estaban al costado sur.
Hoy en día.- Por increíble que parezca, el segundo convento más antiguo de la ciudad fue rescatado de ser una vecindad para convertirse en otra vecindad, pero habitada por estudiantes. Es una casa de estudiantes, así que el lector imaginará el estado de conservación que guarda. En la segunda década del siglo XXI (2011-2013) se le dotó de iluminación monumental.

Templo, ex convento y antiguo atrio de San Agustín. El convento ahora es casa de estudiantes y el atrio fue un jardín hasta 2014, en que se remodeló y perdió sus parches de pasto y árboles. Esta fotografía data de 2012.
Templo, ex convento y antiguo atrio de San Agustín. El convento ahora es casa de estudiantes y el atrio fue un jardín hasta 2014, en que se remodeló y perdió sus parches de pasto y árboles. Esta fotografía data de 2012.

Los encargados de iniciar la presencia agustina en tierras michoacanas fueron fray Juan de San Román y fray Diego de Chávez y Alvarado, quienes a petición del tío de este último, el encomendero Juan de Alvarado, se establecieron primeramente en Tiripetío, donde edificaron convento, iglesia y hospital. La tercera casa conventual agustina erigida en Michoacán fue la de la Nueva Ciudad de Michoacán, después llamada Valladolid. La institución de los agustinos en este asentamiento de españoles se verificó entre 1548 y 1549, y contó con el apoyo de fray Alonso de la Veracruz. La edificación del Monasterio de San Agustín se proyectó originalmente en un solar proporcionado por las autoridades civiles, ubicado cerca de la plaza principal (a espaldas de donde más tarde se levantaría la catedral), donde se hizo una construcción de adobe que en poco tiempo quedó destruída. Más adelante se le asignó sitio definitivo.

La fabricación de la iglesia y el convento de Santa María de Gracia de San Agustín se demoró varios años. En un principio, se le dió preferencia a la erección de la primera, pero en 1587 se decidió construir el claustro y la escalera del monasterio aunque se tuvieran que parar los trabajos del templo. Para mediados del siglo XVII, las obras arquitectónicas estaban casi concluidas. Faltábale empero a la iglesia una torre señera, pues la que poseía era una torrecilla apenas adaptable a una capilla misional. Así fray Antonio Flores dió principio a la construcción de la torre, que fue terminada hacia 1667 por fray Simón Salguero, mismo que la dotó de tres campanas. Dicha torre fue la más alta de la ciudad hasta antes de que surgiera la catedral. En el priorato de fray Cristóbal Plancarte (1676-1682) el artista Becerra decoró la sacristía.

Durante la administración del prior José Contreras (1709-1715), se doró todo el interior con oro fino, se anexó un retablo colateral dedicado a Santa Mónica, y se construyó en nogal la sillería, facistal y órgano. Pocos años después se colocaron los portones, hechos de mezquite, y otras dos campanas en la torre. Para la década de los treinta, al pie del presbiterio se construyó la cripta para dar sepulto a los religiosos, que antes eran enterrados en la sacristía. En 1750, el convento de Valladolid intercambió órgano con el de Cuitzeo. Ya en el siglo XIX, la iglesia de San Agustín fue objeto de algunas reparaciones y obras de ampliación. De 1835 a 1840 bajo la supervisión de Fray Salvador Agustín se renovaron los altares y se prolongó el ábside del templo.

Templo de San Agustín, Plaza Ignacio Comonfort en primer plano
Templo de San Agustín, Plaza Ignacio Comonfort en primer plano

Los agustinos fueron desalojados de su monasterio en diciembre de 1863, el convento nacionalizado y la iglesia entregada al clero secular; tres años después el gobierno intervencionista impuesto por el emperador Maximiliano se las devolvió. Pero al retomar los liberales las riendas del poder civil los religiosos fueron exclaustrados nuevamente. A partir de entonces, el conjunto arquitectónico agustino se fraccionó; el templo y el convento dejaron de ser una unidad. El gobierno federal, propietario de los edificios nacionalizados según la ley respectiva, decidió poner en venta algunos. Fue así como el Convento de Santa María de Gracia de Morelia fue adquirido en diciembre de 1874 por una asociación de comerciantes y abogados. Mes y medio después de efectuada la compra los comerciantes cedieron sus derechos sobre la finca a los licenciados Cervantes y Torres quienes la adaptaron para vivienda tipo vecindad. Al parecer, en algún momento el recinto agustino volvió a manos del gobierno, pues en 1973 el ayuntamiento le hizo algunas modificaciones con la anuencia y el subsidio del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que incluyeron la demolición de anexos recientes de tabique y concreto que estaban al costado sur.

Actualmente es una de las casas de estudiantes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, uso que poco a poco va arruinando el ex-convento. Triste fin del segundo convento más antiguo de la ciudad, al servir para una causa noble pero que lo llevará a un epílogo sin gloria, debido al maltrato que se le ha propinado por el uso moderno de tan venerable institución. La plaza de San Agustín, cuyo nombre real es Plaza Ignacio Comonfort, antiguamente era un cementerio, hoy en día es famosa por los antojitos que allí se expenden.

La plaza fue remodelada en 2014 y perdió toda vegetación, quedando en su lugar una sólida plancha de concreto y una solitaria fuente. En el interior del templo hay dos maravillas de la ciudad, que son la pinacoteca de la orden Agustina, y el cuerpo del Apóstol de Tierra Caliente, Juan Moya.

3 comentarios en “Templo de San Agustín”

    1. Buenos días Berenice, muchas gracias por tu comentario en el artículo acerca de San Agustín.

      El artículo se publicó en este blog el 13 de mayo de 2015.

      Espero que esta información te sea de utilidad, saludos!

      Ricardo Espejel Cruz

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