Mural en el templo de El Carmen, Morelia.

Historia de Morelia, Michoacán. Parte II.

Breve Reseña Histórica de Morelia – El régimen antigüo ó Colonial, siglo XVI.

Al repartirse las encomiendas entre los conquistadores españoles, según sus propias palabras, Gonzalo Gómez afirmaba haber recibido el valle de Guayangareo de parte de Hernán Cortés. Sin embargo, Cristóbal de Valderrama también reclamaba la posesión de Guayangareo, y acusó a Gonzalo Gómez ante la inquisición, siendo éste último procesado hacia 1536. Se dice que su casa se construyó en la esquina actual de Guillermo Prieto y la Av. Francisco I. Madero Poniente, misma que fue la primera vivienda española en todo el valle. Aunque dicha casa, conocida como la de Bernaldino de Albornoz, si es de las más antiguas del valle, la residencia de Gonzalo Gómez se ubicaba en el extremo sur-oriente del valle, por el rumbo del Fraccionamiento El Campestre.

Plano de Valladolid, 1579
Plano de Valladolid, 1579

Plano de la ciudad hacia 1579, donde se ven los dos grandes cauces de los ríos que la rodean, el Río Chico ó Guayangareo, y el Río Grande. Se ven también el templo de San Francisco y el templo que temporalmente los agustinos hicieron en lo que ahora es el Hotel Alameda.

Interpretación de la traza urbana de Valladolid en 1579.
Interpretación de la traza urbana de Valladolid en 1579.

Reinterpretación del centro de la ciudad en 1579, con las manzanas actuales, por el Arq. Enrique Cervantes Sánchez, en Desarrollo Urbano de Valladolid-Morelia, 1541-2001, UMSNH, 2001. P. 30.

Se dice que el primer templo que se construyó en el valle fue obra de los hermanos franciscanos, encabezados por Fray Juan de San Miguel y Fray Antonio de Lisboa, hacia el año de 1530, erigiendo una sencilla capilla dedicada al Santo de Asís, posteriormente construyeron el Colegio de San Miguel, uno de los primeros en América.

Pero… de acuerdo a las últimas investigaciones del Dr. Carlos Herrejón Peredo, plasmadas en su libro Los orígenes de Morelia, Guayangareo-Valladolid; y a la tesis de Licenciatura de Jacqueline Pureza Cortés Cortés (El convento de San Francisco de Guayangareo-Valladolid (1537-1670), El papel de los franciscanos en la consolidación de la ciudad) este dato es inexacto, al igual que otros que serán comentados en esta sección. La realidad es que el templo de los franciscanos se erigió hasta 1543, es decir, dos años después de fundada la ciudad, y no doce años antes, por lo tanto el sitio exacto de la fundación de la ciudad no pudo ser necesariamente éste. La única fuente que asegura que Fray Juan de San Miguel y Fray Antonio de Lisboa se asentaron en el valle de Guayangareo y que hacia 1530 habrían erigido una capilla es el Prof. Jesús Romero Flores, en su Historia de la Ciudad de Morelia, y en otros escritos de su autoría, sin citar las fuentes de dónde obtuvo el dato. A pesar de que en la manzana que actualmente ocupa el Templo de San Francisco y el Ex-convento de la misma orden, existen al menos dos placas de bronce conmemorativas y un mural donde se narra que es el sitio de la fundación de la ciudad, la realidad es que el punto exacto está sujeto a discusión. En el mural, que está situado dentro de la Casa de Artesanías, se asienta también la creación del templo en 1530-1531, sin ningún sustento.

Como consecuencia de los desmanes de los conquistadores, las Audiencias llegaron a la Nueva España, y con ella un hombre que cambiaría el panorama de Michoacán, el Lic. Don Vasco de Quiroga. Él fue sido enviado a conocer la situación en que vivían los P’urhépechas, con el fin de protegerlos y ayudarlos. En cédula real de 1534 se dispuso que se junte a los rebeldes y dispersos en un centro que se llamaría Ciudad de Michoacán, donde deberá residir el obispo y levantarse la catedral de dicho obispado. El 6 de agosto de 1536, por bula del pontífice Paulo III, se erigió la sede episcopal de Michoacán; habiendo rechazado la mitra fray Luis de Fuensalida, fue propuesto para ella el oidor licenciado Vasco de Quiroga.

El 22 de septiembre de 1538 tomó posesión de su diócesis y fue consagrado con posterioridad en la ciudad de México por manos de fray Juan de Zumárraga. Vasco de Quiroga fijó la sede episcopal en Tzintzuntzan, considerada entonces ciudad de Michoacán. Con la oposición de los indios, pero más con la de los españoles residentes, en 1540 cambió de sede la diócesis a Pátzcuaro, argumentando, entre otras razones, el mejor templo que tiene esta ciudad. Pronto Pátzcuaro se convirtió en capital y la importancia de Tzintzuntzan menguó. Las cosas se complican cuando los encomenderos le solicitaro al Virrey la fundación de una villa para españoles, ya que deseban distanciarse de Pátzcuaro. Originalmente se fundó una Nueva Granada, que no logró en dos años atraer a más de dos familias, por el rumbo del Lago de Pátzcuaro.

El Virrey Antonio de Mendoza ordenó que se hiciera la toma de posesión para una nueva ciudad, llevada a cabo el miércoles 18 de mayo de 1541, con la asistencia del escribano público de cabildo Alonso de Toledo; se procedió a tomar posesión en el valle de Guayangareo para asentarse ahí y poblar la ciudad de ‘Mechoacan’, según se lee en el acta de fundación. La original ciudad de Mechoacan, es decir, el asiento de los poderes civiles y religiosos de la provincia, era desde luego Tzintzuntzan, pero por el capricho de Don Vasco ahora era Pátzcuaro. En una jugada política ideada para restarle poder al clero, se intenta crear una nueva ciudad, española, con el título de sede de los poderes.

San Fco.Pintura del Lic. Mariano de Jesús Torres, donde se aprecia el estado que guardó la manzana de San Francisco, desde 1601 en que fue reconstruido hasta 1868, en que se destruyó la barda que rodea elcementerio y al conjunto (que en la pintura tiene tres enormes puertas), el templo que se ve a la derecha fue el de la Cofradía de la Tercera Orden. El templo de la izquierda es San Francisco, que estuvo sin torre hasta mediados del siglo XX.

El sitio elegido para la fundación (según algunos autores y la tradición) fue cerca del actual templo de San Francisco (probablemente donde hoy se encuentra la plaza Valladolid), ya que se decía que en 1541 en este punto existía el primitivo convento y templo franciscano, lugar donde comenzaron sus labores los tres comisionados por el Virrey: Don Juan de Alvarado, Don Juan de Villaseñor y Don Luis de León Romano. Según los últimos estudios, es probable que la fundación fuera en algún punto entre la plaza Melchor Ocampo y la Plaza Valladolid, más posiblemente en la actual esquina de Morelos sur y Francisco I. Madero Oriente. En posteriores pleitos con los hacendados y los habitantes de los barrios en los límites de la ciudad hacia los siglos XVII y XVIII, saldrían a relucir actas de concesión de escudo de armas, de aprobación de fundación y de elevación a ciudad que resultaron ser apócrifas, tales como la de la Reina Juana de 1537, la de elevación a ciudad de 1545 y la del escudo de armas de 1553.

De tal manera se fundó (o se tomó posesión de, más exactamene) la ciudad de Valladolid, hoy Morelia, y habría de ser notoria por su lento crecimiento y posteriormente por su bella piedra riolita de tono rosado, comúnmente llamada cantera (es tova riolítica volcánica). Debido a que hacia la parte norte de la loma se encuentran unos vastos yacimientos de cantera, de este material se erigieron la mayoría de los edificios de la naciente ciudad de Valladolid, aunque las primeras edificaciones se realizaron con materiales endebles, detalle que habría de influir en la historia de su hermosa iglesia catedral. Los españoles habían logrado que se fundara una tercera capital de la provincia de Michoacán, ocasionando tremendo embrollo, puesto que dos ciudades ya ostentaban dicho título (Tzintzuntzan primero y luego Pátzcuaro). El agua llegaba a la ciudad por un primitivo sistema que identifican como caño de agua, es decir, un canal practicado en el suelo aprovechando las sinuosidades del terreno, aunque por falta de material cartográfico se ignora a ciencia cierta el cauce original de este primer acueducto.

Fue hasta el año de 1580, 15 años después de la muerte de Don Vasco de Quiroga, que se trasladó la sede catedralicia desde Pátzcuaro a Valladolid, y al año siguiente le siguió el Colegio de San Nicolás Obispo, que se uniría en un solo edificio con el de San Miguel, en la actual Preparatoria No. 1 de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Este Colegio tendría una importancia vital en el desarrollo de la ciudad e incluso en la historia del país. Para entonces, ya existía otro templo en terrenos de la ciudad, el de los hermanos agustinos, segunda orden religiosa en llegar a Michoacán, habiendo sido fundado su convento en el año de 1550, siendo su impulsor principal Fray Alonso de la Veracruz, nótese que construyeron dos conjuntos, el de prestado y el definitivo, el de prestado hacia el nor-poniente de la plaza de armas, por donde hoy se ubica el hotel Alameda, y el definitivo al sur de la plaza de armas, justo a espaldas de las casas consistoriales, hoy museo de justicia. Los primeros jesuitas que llegaron a Valladolid, el padre Sánchez Baquero y el hermano Gutiérrez, acomodaron la iglesia en una caballeriza, esto en el año de 1580, aunque dos años después ya contaban con una modesta construcción para llevar a cabo sus servicios (posiblemente lo que queda de su primitiva capilla sea el campanario del Palacio Clavijero, que en su segundo cuerpo tiene una leyenda que reza “Anno 1582”). Sería hasta el siglo XVII cuando se construiría el magnífico conjunto de Colegio y Templo de la Compañía de Jesús.

A propósito de la Catedral, el obispo en 1580 fray Juan de Medina Rincón decretó su traslado un 9 de noviembre, se instaló en la plaza principal y se comenzó a erigir en poco tiempo. La catedral original de Valladolid era de adobe y madera, posiblemente no de muy buen acabado, misma que sufrió de severos daños en un incendio que asoló dicho edificio en el año de 1584 ó 1585, según las fuentes. La ubicación de ésta que fue la primera catedral de Morelia es motivo de controversia, siendo comúnmente aceptada la teoría de que se ubicaba en lo que ahora es la plaza Juárez y la que fue la calle que divide hoy dicha plaza de la Plaza de los Mártires.

Finalizando el siglo XVI se establecieron los hermanos carmelitas descalzos hacia el norte de la loma, y para el año de 1593 ya habían comenzado su templo, que entró en funciones hacia 1596. Su primer padre prior, Fray Pedro de San Hilarión inició dichos edificios. Las monjas dominicas de Santa Catalina de Sena se instalaron en un convento muy humilde, que posteriormente arreglarían, sin embargo, por varios defectos, posteriormente abandonaron, de tal forma que ese convento llegaría a ser el Colegio de Santa Rosa. Por último, también a finales del siglo XVI llegó la orden de Nuestra Señora de la Merced a establecerse en Valladolid, pero al igual que los primitivos primeros templos de cada orden, su construcción se llevó a cabo con materiales tan frágiles que se vieron en la necesidad de una reconstrucción apenas comenzado el siglo XVII. Con solo cinco por dos calles de extensión en el ocaso del siglo XVI, Valladolid se vería como un espejo de la realidad nacional, con sus altos y bajos.

Contexto histórico de esta sección.

Durante el siglo XVI sucedieron en el país los acontecimientos que cambiaron el devenir de lo prehispánico para dar paso a las diferentes fases de amalgamiento que resultaron de la mezcla entre lo autóctono de las Américas y lo europeo.

La llegada del hombre europeo a América se comienza a contabilizar con el arribo de la primera expedición del Almirante Genovés Cristóbal Colón, el 12 de octubre de 1492, a islas del Caribe.

Hacia 1517, los europeos ya habían explorado el Caribe, en América del Norte desde la Florida hasta el Labrador, y en América del Sur, desde Centroamérica hasta el Brasil. El Golfo de México les era desconocido hasta la expedición de Francisco Hernández de Córdoba, que el 12 de marzo de 1517 llegó a la Península de Yucatán. Es de notarse que no eran los primeros españoles en llegar a Mesoamérica, ya que a finales de agosto o principios de septiembre de 1511, fueron primeros los ocho sobrevivientes del naufragio que partió el 15 de agosto de 1511 de la zona de Darién, hoy entre Panamá y Colombia, en la zona del golfo de Utabá.

De los ocho sobrevivientes, sólo dos lograron subsistir a los castigos que les inflingieron sus captores, de la tribu Tutul xiués, Gerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero. El primero llegó a ser rescatado por las expediciones de Hernán Cortés, y el segundo, convertido en una especie de cacique local, y padre de los primeros mestizos en Mesoamérica, estuvo en contra de la llegada de más españoles al sitio, llegando a combatir en contra de sus compatriotas.

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Monumento a Gonzalo Guerrero, en Yucatán.

De 1519 a 1521 fue la accidentada aventura de los conquistadores, y la más terrible de sus armas los rebasó en velocidad y capacidad de extensión: la viruela. Se calcula que entre el 70 y el 80% de la población de mesoamérica sucumbió a las enfermedades traídas por los españoles, aunque existe una línea de investigación que al comparar los síntomas de la viruela con el Cocoliztli y Matlazahuatl (nombres de las epidemias que asolaron la región), llega a la conclusión de que no eran lo mismo las tres. Esta postura es la del doctor Rodolfo Acuña, de la UNAM.

Entre las décadas de 1520 y 1530, hubo una gran expansión de las empresas de conquista, y se estrenó el sistema de explotación de los nativos llamado encomienda, donde los nativos debían servir a los españoles en sus empresas, ya como mano de obra, ya como proveedores de servicios.

Para la década de 1540, ya habían llegado los representantes de la corona española que debían frenar el tremendo poder de los conquistadores, eran las audiencias. Uno de los Licenciados de la Audiencia, Vasco de Quiroga habría de desempeñar un papel importantísimo en la consolidación de los poblados de Michoacán, sobre todo por su labor a favor de los indios. Humanista y con gran influencia del renacimiento, sobre todo de los escritos de Tomás Moro, fue el segundo obispo nombrado de la provincia, aunque el primero en tomar posesión.

Durante los años de 1541 y 1577, la ciudad de Pátzcuaro tendría motivos de pleito con el pueblo de Guayangareo, luego ciudad de Valladolid, porque en controversia con el Lic. Vasco de Quiroga, se había refundado la capital de la provincia, con la idea de hacer uan ciudad más española y menos indígena. Ambas poblaciones tenían su respectivo recinto educativo, las dos tenían vecinos notables, pero el apoyo hacia Pátzcuaro era por parte del poder clerical, en cambio detrás de los pobladores de Guayangareo estaban los intereses de los españoles y del Virrey Antonio de Mendoza.

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Lic. Vasco de Quiroga, primer obispo en tomar funciones de Michoacán, llamado Tata Vascopor los indígenas P’urhépechas.

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Primer Virrey de la Nueva España,Antonio de Mendoza y Pacheco. Ordenó la toma de posesión del sitio que se llamaría Ciudad de Mechoacán, luego Pueblo de Guayangareo y finalmente Ciudad de Valladolid, hoy Morelia.

Sería el tercer obispo de Michoacán, Fray Juan Medina Rincón y de la Vega, el ejecutor de la traslación de los poderes elcesiásticos a Valladolid, proceso que comenzó en 1577 y concluyó hacia 1580, aunque algunos autores consideran 1581.

La ciudad se transformó a partir de 1577-1578, cuando se trató de repoblar la ciudad, y hubo la traslación de españoles y la población indígena y negroide que les acompañaba, además de la que era trasladada por otros medios, como los corregimientos, repartimientos y las congregaciones. Los repartimientos de 1577 a 1580 y las congregaciones de 1595 a 1607 serían definitivas para el crecimiento de la ciudad, porque entonces se crearon muchos de los barrios típicos de la misma:

San Juan de los Mexicanos: caso único en la ciudad, y el más antigüo de todos, no estaba formado por nativos de la provincia, sino por sobrevivientes del destruído imperio azteca (de habla náhuatl) y por sobrevivientes de las guerras del Mixtón, sobre todo de Jalisco. Eran originarios de lugares tan dispares como Tlaxcala, México, Texcoco, Huexotzingo y Nochistlán, Jalisco.

La Aldea: ubicada entre el ahora Barrio de Capuchinas y el Barrio de San Francisco.

San Pedro: barrio de indígenas ubicado en la parte centro-poniente del Bosque Cuauhtémoc.

La Concepción: Igual que el anterior, pero ubicado más al sur.

Chicácuaro: ubicado al sur del camino real a Capula, probablemente al norte de donde hoy está el Panteón Municipal de Morelia.

Santa Ana: Al norte del camino real a Capula, cerca de la actual colonia Gertrudis Bocanegra.

Santa María de los Urdiales: En el corazón de la actual Colonia Industrial.

Carmelitas: Hacia la parte norte de la ciudad, donde hoy se ubica su enorme conjunto de templo y ex-convento.

Dominicas de Santa Catalina de Sena: en donde actualmente está Las Rosas.

La Compañía de Jesús: Donde actualmente está el conjunto de Templo (hoy biblioteca pública universitaria) y Ex-convento, conocido como Palacio Clavijero.

8 comentarios en “Historia de Morelia, Michoacán. Parte II.”

  1. Excelente información, tan sólo creo que se dejó de lado el asunto de la población bot’uná del valle conocida como Pantziyegui. Sé que en muchas partes de esta región centro septentrional del estado existían asentamientos de esta etnia.

    1. Hola José Luis, no conozco el término “bot’uná”, respecto al término Patzinyegui, es el vocablo Pirinda o Matlazinca con el que se conocía al valle de Guayangareo, y tanto la palabra P’urhépecha como la Pirinda significaban lo mismo.
      En la parte I de la historia de Morelia (http://www.espejel.com/?page_id=88) se puede leer lo siguiente: “1.- Prehistoria y Época prehispánica.- Sin conocerse a ciencia cierta la fecha de su llegada, los indígenas pirindas o matlalzincas se establecieron en la parte nor-oriente del estado de Michoacán, desde los actuales territorios municipales de Indaparapeo hasta Tarímbaro, incluyendo por supuesto la loma de Guayangareo, llamada también Patzinyegui, vocablos ambos que significan loma chata y alargada. Los principales poblados matlalzincas en el valle se ubicaban en la falda de la loma de Santa María, al sur de la ciudad, y a todo lo largo de la parte norte de dicha loma. El nombre Pirinda o Matlalzinca se traduce como ‘los de en medio’, ya que esta tribu (cuyas raíces se remontan a las cercanías de Toluca) estaba geográficamente ubicada entre el imperio p’urépecha y el imperio azteca.”

      Te invito a leer dicha página, saludos!

  2. Seria posible mencionar una historia con mas detalles, mas humana, por favor? Esto parece tomado de un libro de la SEP.
    En particular, quiero señalar que en este articulo se habla muy poco (solo se mencionan de nombre a tres o cuatro) de los españoles que se asentaron en Guayangareo. Saben si hay fuentes que describen a nuestros antepasados, los fundadores de Guayangareo, de quienes la mayoria de los michoacanos descendemos, y si hay tambien censos de los siglos XVI y XVII, que documentan los nombres de los vecinos de Guayangareo-Valladolid? Esto puede ser de ayuda a los que estudiamos Historia y Genealogias. Gracias

    1. Buenas tardes Max, muchas gracias por tu comentario. El material escrito que puedes encontrar en esta página, salvo que se especifique lo contrario, es creación de un servidor, Ricardo Espejel Cruz, y NO tengo relación alguna con la SEP ni los redactores de sus libros. El lema de mi página es “Historia para la gente”, debido a que los Historiadores, o los estudiantes de Historia y Genealogías, saben que el grueso del conocimiento está en los archivos, tales como los de Notarías, el Histórico Municipal de Morelia, el del Museo de Sitio Casa de Morelos, en el Archivo General de Histórico del Poder Ejecutivo de Michoacán AGHPEM, en la Hemeroteca Mariano de Jesús Torres de la UMSNH, en la Biblioteca Pública Universitaria, en la Biblioteca Gral. Lázaro Cárdenas de la UMSNH, en la Biblioteca del Instituto de Investigaciones Históricas de la UMSNH, y fuera de Morelia, en el Archivo del ExConvento de Tiripetío, en el Archivo General de la Nación AGN y otros. Para hacer muy digeribles los artículos, el tema en general es Morelia, pero en lo particular trato de sintetizar lo más que se pueda. Si tú deseas los nombres de los antepasados, hay bibliografía de Carlos Paredes, Gerardo Sánchez Díaz, Carlos Herrejón Peredo, Moisés Guzmán Pérez, Benedic Warren y muchos más. Respecto a los Censos, los encontrarás en los archivos ya mencionados, especialmente en el Histórico de Morelia. Espero que esta información te sea de utilidad. Saludos!

      REC

  3. Hola de nuevo Ricardo, agradezco tu pronta respuesta y quería comentar que el término bot’uná es en realidad el autónimo de la etnia llamada Pirinda en Michoacán y matlatzinca en el Estado de México.

    Como sucede con muchas otras naciones indígenas del país, el nombre con el que las conocemos hoy día corresponde a la denominación dada por los aztecas en la época precolombina y adoptada por los conquistadores hispanos a partir del s. XVI.

    Así, en la actualidad a los jñatrjo los conocemos como “mazahuas” exónimo otorgado por los nahuas. De igual forma, los otomíes son llamados así gracias a la intervención yuto-azteca primero y castellana posteriormente, pero cuya autodenominación en Michoacán es Ñäthó.

    “Otomíes”, “Mazahuas” y “Matlatzincas-Pirindas” son tres grupos étnicos de la familia Otopame muy cercanos entre sí cuyas denominaciones son externas.

    Saludos.

    1. Hola José Luis, muchas gracias por tu información. En efecto, los nombres propios que se daban las naciones originarias no son las más usadas en la literatura especializada en la que baso muchos de los artículos que escribo, y aportes como el tuyo ayudan a enriquecer el conocimiento. Por otro lado, a partir de la conquista española debemos añadir a las diferencias culturales el ‘colador’ español que transformó sonidos y redujo a las grafías occidentales las palabras autóctonas, con lo cual las lenguas originarias perdieron por partida doble, pues fueron reinterpretadas y plasmadas al gusto de un alfabeto y una lengua muy diferentes y casi siempre con motivos subsumidos.

      Saludos! 🙂

    1. Buenas noches, gracias por tu comentario. Si mal no recuerdo, entre 1920 y 1940 estuvo en funciones una penitenciaría de tipo panóptico ubicada en lo que actualmente son las oficinas de finanzas del estado, es decir, sobre la Calzada Ventura Puente, a espaldas de la Escuela Secundaria Federal No. 1.

      En este plano:
      https://i1.wp.com/www.espejel.com/wp-content/uploads/2015/04/Antonio-Farfan-Rios.jpg
      se le ve marcado con el número 54, al oriente del Bosque Cuauhtémoc.

      Saludos!

      Ricardo Espejel Cruz

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